Servicio de control de calidad lingüístico

No dejes ningún cabo suelto con mi control de calidad lingüístico
En la localización de videojuegos, la precisión y la coherencia son fundamentales. Tener un ojo clínico es vital para detectar el más mínimo error, puesto que en esta parte del proceso intervienen factores añadidos a la propia traducción.
Para que quede más claro, esta es la única etapa en la que un profesional de la localización de videojuegos tiene acceso completo al propio juego, es decir, el tester lingüístico recibe el juego después de que el revisor haya realizado su trabajo, y su cometido es pulir al máximo el juego.
Aquí es donde se ve si hay una buena base o no, pero, en cualquier caso, lo más común es arreglar errores que afectan al juego gráficamente y traducciones erróneas provocadas por la falta de contexto en las etapas anteriores.
Un pequeño error puede cambiar completamente el significado de un texto y afectar a la reputación de una marca. Mis servicios de control de calidad lingüístico (LQA) son ese último y siempre necesario barnizado para que tu proyecto quede impoluto.
La experiencia es un grado
Desde mis comienzos como tester lingüístico (LQA), he acumulado más de cinco años de experiencia en todas las etapas del proceso de localización. A lo largo de este tiempo, he trabajado también como traductor, revisor y gestor de proyectos. Eso quiere decir que tengo una perspectiva única de todo lo referente a este sector.
Esto me permite evaluar las traducciones con un ojo crítico y un conocimiento práctico de lo que significa traducir y revisar textos en diferentes contextos.
Cuando colaboro con mis clientes, intento no ceñirme a hacer un control de calidad basado en los materiales que nos suelen proporcionar.
Si bien es cierto que el tiempo apremia y esta etapa y su organigrama son mucho más rígidos que los demás, saco tiempo para sugerir mejoras que puedan optimizar la forma en que trabajamos. Esto, combinado con mi experiencia previa, garantiza resultados superiores a las expectativas.
Control de calidad lingüístico impoluto
Como bien he comentado antes, los pasos a seguir en el control de calidad lingüístico suelen estar bien definidos por el cliente, pero eso no es ningún impedimento para aportar mi granito de arena.
Por ejemplo, cuando detecto un problema recurrente, me aseguro de documentarlo y discutirlo con el equipo y aportar soluciones prácticas en vez de esperar a que lo haga otra persona. Es aquí donde mi bagaje como revisor se convierte en una herramienta poderosa: estoy acostumbrado a trabajar con anotaciones detalladas que ayudan a mejorar la calidad general del proyecto.
Las mismas ganas que el primer día
Muchos testers LQA suelen ser recién graduados, lo que significa que a menudo les falta experiencia en traducción y revisión. Yo empecé de una forma parecida, pero con los años he logrado aunar lo mejor de ambos mundos: las estrategias de cualquier tester con cierto bagaje y el conocimiento de un traductor experimentado. Esto me permite encarar los proyectos con una preparación que pocos pueden ofrecer.
Además, mi forma de trabajar es otro pilar en el que se sustenta mi éxito. Tengo una mentalidad colaborativa que me empuja a comunicarme constantemente con traductores, revisores y testers.
Dicho de otra forma, abogo por una forma de trabajar más transparente y eficiente, aunque no siempre sea posible. Estar en contacto constante con todas las partes implicadas me permite resolver dudas de manera ágil y garantizar que el producto final sea fiel al espíritu original.


Herramientas y recursos que utilizo
En los proyectos mayormente complejos de hoy en día, las herramientas de traducción asistida (CAT en inglés) son imprescindibles para mantener cierto orden. Por suerte, el control de calidad lingüístico (LQA) es mucho más sencillo en ese aspecto, ya que está más compartimentado y no requiere tantos conocimientos específicos de las particularidades del proyecto.
En LQA solemos trabajar con herramientas básicas como un testkit, material de referencia en muchos formatos distintos y multitud de documentos Excel, que suelen ser más que suficientes para nuestro cometido.
El testkit es la herramienta primordial para poder avanzar en los videojuegos de una forma más rápida y exhaustiva y poder abarcar la mayor cantidad de texto en un lapso de tiempo mucho más corto. Todo eso es posible gracias a las versiones “debug” de videojuegos, es decir, las que están listas para utilizarse con trampas (“cheats”). De esa forma, puedes subir de nivel a tu antojo o llegar volando a cualquier sitio, por poner dos ejemplos fáciles.
Los documentos Excel, por su parte, suelen contener toda la información necesaria para realizar este trabajo con unas instrucciones muy claras. También es donde los testers registramos los cambios para que los traductores hagan lo propio, a no ser que el cliente tenga una herramienta específica para ello. En cualquier caso, siempre me aseguro de que la configuración necesaria esté lista antes de empezar, en caso de trabajar en remoto.
Mis clientes también saben que, cuando confían en mí, obtienen algo más que un servicio de control de calidad lingüístico: obtienen calidad, valga la redundancia.
¿Qué beneficios aportaría mi LQA?
Un buen control de calidad lingüístico no solo asegura que los textos estén libres de errores; también puede transformar por completo la percepción del usuario final en el correspondiente idioma. He visto casos en los que una traducción de calidad excepcional mejora tanto una obra que incluso es considerada superior a la original, como en el caso de ciertas obras audiovisuales. Esa es mi meta en cada proyecto, terminarlo con un resultado que se asemeje a lo que lograron Los Simpson en España, todo un fenómeno.
Por el contrario, soy consciente de que un control de calidad lingüístico deficiente puede arruinar incluso la mejor traducción. He trabajado en multitud de proyectos en los que se notaba la falta de contexto en el paso previo o, simplemente, en los textos que no encajaban en sus correspondientes cajas de texto al no haberse tenido en cuenta las limitaciones de caracteres. Mi objetivo es que el producto final esté libre de errores y no solo cumpla, sino que supere las expectativas.

